- Cerca de un millar de jóvenes participaron entre 2025 y 2026 en consultas impulsadas por el programa Diálogo con la Juventud en España. Las conclusiones del XI Ciclo, centrado en la conexión de la juventud con la Unión Europea, apuntan a una percepción de distancia respecto a las instituciones europeas y plantean medidas para reforzar la participación, la información y la confianza democrática.
León, 25 de junio del 2026.
El programa Diálogo con la Juventud, impulsado por la Unión Europea y coordinado en España por el Consejo de la Juventud de España (CJE) y el Instituto de la Juventud (INJUVE), ha presentado las conclusiones de su XI Ciclo, desarrollado entre enero de 2025 y junio de 2026 bajo el lema “Conectar la UE con las personas jóvenes”.
El proceso ha contado con la participación de 309 personas voluntarias organizadas en 19 embajadas de diálogo, que llevaron a cabo 20 consultas locales y cuatro consultas estatales. En total, las actividades alcanzaron a alrededor de 942 jóvenes de distintos territorios del país.
Las consultas se centraron en seis grandes áreas: sentimiento de pertenencia a Europa, valores comunes, confianza en la democracia, políticas favorables para la juventud, programas de movilidad y revisión de las Metas Europeas de la Juventud.
Una Europa percibida como lejana
Entre las principales conclusiones destaca que una parte significativa de la juventud sigue percibiendo la Unión Europea como una estructura distante y abstracta. Aunque se reconocen beneficios concretos como la libre circulación, el euro o los programas de movilidad, muchas personas jóvenes consideran que las instituciones europeas tienen una presencia limitada en su vida cotidiana.
Los participantes señalaron que el desconocimiento sobre el funcionamiento político e institucional de la UE continúa siendo uno de los principales obstáculos para fortalecer el sentimiento de pertenencia europea. También identificaron diferencias territoriales, especialmente en zonas periféricas, insulares y alejadas de los grandes núcleos urbanos.
Educación y participación para fortalecer los valores europeos
Las personas consultadas identificaron la igualdad, los derechos humanos, la libertad de movimiento y la tolerancia como los valores más asociados al proyecto europeo. Sin embargo, también expresaron dudas sobre la aplicación coherente de estos principios en determinados ámbitos políticos y sociales.
Las conclusiones subrayan el papel de la educación formal, no formal e informal como herramienta fundamental para promover el conocimiento de los valores europeos, fomentar el pensamiento crítico y facilitar la participación activa de la ciudadanía joven.
Asimismo, se reclama una comunicación más cercana y adaptada a los canales utilizados por la juventud, especialmente a través de redes sociales, iniciativas locales y formatos accesibles.
Desconfianza hacia las instituciones democráticas
Otro de los aspectos más destacados del informe es la preocupación por la relación entre la juventud y las instituciones democráticas. Muchas personas participantes consideran que los procesos de participación actuales tienen un impacto limitado en la toma real de decisiones.
La percepción de consultas simbólicas o de escasa influencia efectiva genera desafección y reduce la confianza en las instituciones. Ante esta situación, las personas jóvenes proponen mecanismos más participativos, como presupuestos participativos, asambleas deliberativas y sistemas de seguimiento que permitan comprobar cómo las aportaciones ciudadanas se traducen en acciones concretas.
También se plantea reforzar la educación democrática desde edades tempranas y mejorar el acceso a información comprensible sobre las competencias y funciones de las instituciones europeas.
Políticas con perspectiva juvenil
Las consultas reflejan una demanda generalizada para que las políticas públicas incorporen la perspectiva juvenil durante todas las fases de diseño, aplicación y evaluación.
Entre las propuestas con mayor respaldo figura la creación de evaluaciones obligatorias de impacto juvenil para aquellas normas y decisiones con efectos directos o indirectos sobre las generaciones jóvenes.
Además, se reclama una mayor atención a cuestiones como el acceso a la vivienda, el empleo de calidad, la salud mental y la acción climática, ámbitos considerados prioritarios para mejorar las condiciones de vida de la juventud.
Erasmus+ y el Cuerpo Europeo de Solidaridad, programas valorados pero poco conocidos
Las personas participantes valoran positivamente programas europeos como Erasmus+ y el Cuerpo Europeo de Solidaridad por su contribución al aprendizaje intercultural, la movilidad y la ciudadanía activa.
No obstante, el informe detecta un importante desconocimiento de estas oportunidades, especialmente entre jóvenes de entre 16 y 20 años y entre quienes no forman parte de asociaciones, organizaciones juveniles o estructuras educativas formales.
Entre las recomendaciones se incluyen la simplificación de los procedimientos administrativos, una mayor difusión en entornos no académicos y el refuerzo de la participación de jóvenes con menos oportunidades.
Nuevos retos para las Metas Europeas de la Juventud
Respecto a la revisión de la Estrategia de la UE para la Juventud, las personas consultadas consideran que las actuales Metas Europeas de la Juventud constituyen un marco útil, aunque reclaman una formulación más concreta y vinculada a la realidad cotidiana.
Entre los desafíos que deberían incorporarse de forma más explícita figuran la crisis de la vivienda, la protección de la paz, la salud mental y el fortalecimiento de los derechos de la juventud.
Además, se propone establecer indicadores medibles y mecanismos de rendición de cuentas que permitan evaluar el cumplimiento de los objetivos y garantizar un seguimiento transparente de los avances.
Conclusiones
Las conclusiones del XI Ciclo de Diálogo con la Juventud muestran que existe un reconocimiento general de los beneficios asociados a la pertenencia a la Unión Europea, pero también una percepción persistente de distancia entre las instituciones europeas y la ciudadanía joven.
La falta de información, la escasa visibilidad de las políticas europeas y la sensación de una participación limitada en los procesos de decisión aparecen como algunos de los principales factores que dificultan una mayor conexión con el proyecto europeo.
Al mismo tiempo, el informe refleja un interés por parte de la juventud en participar activamente en la construcción de las políticas públicas, siempre que existan mecanismos efectivos, transparentes y con capacidad real de influencia.
Recomendaciones
Entre las principales recomendaciones recogidas en el documento destacan:
- Garantizar una mayor inclusión territorial y social para que las oportunidades europeas lleguen a jóvenes de todos los contextos y realidades.
- Reforzar la educación en ciudadanía europea, democracia y pensamiento crítico desde edades tempranas.
- Mejorar la comunicación institucional mediante formatos accesibles, lenguaje claro y presencia en los canales utilizados por la juventud.
- Crear mecanismos permanentes de participación juvenil con capacidad real de incidencia en la toma de decisiones.
- Implantar evaluaciones de impacto juvenil en las políticas públicas y en la legislación europea.
- Incrementar la transparencia institucional y los sistemas de seguimiento de las aportaciones realizadas por las personas jóvenes.
- Simplificar el acceso a programas europeos como Erasmus+ y el Cuerpo Europeo de Solidaridad.
- Incorporar nuevos desafíos, como la vivienda, la salud mental y la paz, en la futura revisión de las Metas Europeas de la Juventud.