• El informe de la Comisión Europea, elaborado por 36 expertos, propone una estrategia multinivel para dotar de financiación sostenible, marcos legales robustos y madurez digital a las más de 67.000 bibliotecas públicas del continente.

León, 29 de julio del 2026. En un escenario geopolítico y social convulso, marcado por la desinformación masiva, el declive preocupante de la comprensión lectora en los jóvenes y la brecha digital, la Comisión Europea ha hecho público el informe estratégico «Strengthening Europe through public libraries: How sustained investment in public libraries and their multiple roles delivers social, cultural and democratic returns» (Fortaleciendo a Europa a través de las bibliotecas públicas).

El documento ha sido elaborado por el Grupo de Método Abierto de Coordinación (OMC), compuesto por 36 expertos designados por 25 Estados miembros de la UE e integrantes de países asociados como el Reino Unido, Noruega, Ucrania, Turquía y Suiza. Su conclusión central es tajante: las bibliotecas públicas no son un gasto cultural prescindible, sino un activo público no comercial de primer orden, indispensable para defender la democracia, estrechar la brecha digital y reconstruir el tejido social europeo.

A pesar de que las 67.000 bibliotecas públicas europeas acogen a más de 757 millones de visitantes al año y cuentan con 75 millones de usuarios activos, los expertos advierten de que este potencial transformador está infrautilizado. La falta de financiación continuada a nivel local, la disparidad legislativa —solo el 70% de los países de la UE tiene leyes específicas de bibliotecas— y la escasez de armonización de datos limitan la capacidad de respuesta de muchas instituciones ante los retos del siglo XXI.

LA RED BIBLIOTECARIA EUROPEA EN CIFRAS

  • 67.000 bibliotecas públicas activas en Europa.
  • 757 millones de visitas presenciales anuales.
  • 75 millones de usuarios registrados activos.
  • 1.000 millones de préstamos de libros físicos al año.
  • 160 millones de préstamos de publicaciones digitales (e-loans).
  • 170.000 profesionales y trabajadores en el sector.

De la estantería al ‘tercer lugar’: Cuatro metáforas de un espacio en metamorfosis

El informe constata que el concepto tradicional de la biblioteca como mero depósito de libros ha dado paso al concepto sociológico de «tercer lugar»: un espacio público neutral, seguro e incluyente, situado entre el hogar y el trabajo, donde las personas convergen sin necesidad de consumir o pagar.

Para definir los nuevos roles que demanda la ciudadanía, el informe conceptualiza la biblioteca a través de cuatro metáforas principales:

  1. El Mercado (Marketplace): Ágora donde se intercambian ideas, libros, habilidades y servicios para todas las edades de forma equitativa.
  2. El Laboratorio (Laboratory): Plataforma para la co-creación, los espacios maker, la experimentación con nuevas tecnologías (impresión 3D, IA, robótica) y el aprendizaje práctico.
  3. El Santuario (Sanctuary): Refugio seguro de soledad elegida, apoyo emocional, confidencialidad y climatización ante olas de calor o crisis humanas.
  4. El Hub Comunitario (Hub): Nudo conector polivalente que vincula a los ciudadanos con la administración pública, los servicios de salud, el empleo y las organizaciones locales.

Esta evolución no sería posible sin la transformación paralela de sus 170.000 profesionales. El informe identifica siete perfiles de acción clave para los bibliotecarios del presente: constructores de comunidad, narradores, guías, facilitadores, protectores de la información, catalizadores y motivadores.

Diez desafíos clave a los que responde la biblioteca pública

El trabajo del Grupo OMC analiza con minuciosidad más de 100 mejores prácticas en todo el continente para ilustrar cómo las bibliotecas ya están dando respuesta a diez de las mayores encrucijadas de la Unión Europea:

  1. Alfabetización y aprendizaje a lo largo de la vida: Frente a los últimos datos de PISA, que revelan que un 26,2% de los jóvenes de 15 años en la UE no alcanza el nivel básico de lectura, iniciativas como la Estrategia Nacional de Alfabetización 2030 de Finlandia o el programa Small book – Great person de Polonia demuestran el valor de regalar kits de lectura en maternidades y escuelas infantiles.
  2. Superación de la brecha digital: Dado que solo el 56% de los europeos posee competencias digitales básicas, proyectos como Digital Zebra en las bibliotecas de Berlín emplean a «navegadores digitales» para orientar a personas mayores y en riesgo de exclusión en la realización de trámites administrativos, banca telemática o salud digital.
  3. Defensa de la democracia y lucha contra la desinformación: Alineadas con el Escudo Democrático de la UE, iniciativas como el proyecto CLAD (Citizens and Libraries Against Disinformation) en Portugal y Eslovaquia convierten a las bibliotecas en aulas de alfabetización mediática y pensamiento crítico.
  4. Cohesión social y lucha contra la soledad: Proyectos como Elders in the neighbourhood (Países Bajos) u los Servicios Sensoriales (Irlanda), con aulas sensoriales adaptadas para personas neurodivergentes o con autismo, rompen el aislamiento social.
  5. Sostenibilidad ambiental: A través del uso de la iniciativa WEEK17 en Dinamarca, las bibliotecas difunden los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU mediante «bibliotecas de semillas», talleres de reparación (repair cafés) y préstamos de herramientas.
  6. Competitividad económica y empleo: La red Business & IP Centre (BIPC) de la Biblioteca Británica ayuda a emprendedores a crear empresas y patentes, mientras que el proyecto Finlit (Bulgaria, Polonia, Rumanía y Eslovenia) capacita en educación financiera básica a personas mayores.
  7. Salud y bienestar emocional: Programas como Healthy Ireland o la red europea de «Bibliotecas de Emociones» (Libraries of Emotions) recetan biblioterapia y actividades socioculturales para aliviar problemas de ansiedad y bienestar mental.
  8. Desarrollo urbano y rural: Proyectos de regeneración de emblemáticos edificios industriales (como la biblioteca LocHal en Tilburg o Forum Groningen) revitalizan centros urbanos, mientras que las bibliotecas móviles (bibliobuses) salvan el aislamiento rural.
  9. Respuesta ante crisis y catástrofes de emergencia: El informe destaca de forma conmovedora la actuación de las bibliotecas durante la invasión rusa de Ucrania —donde actúan como refugios antiaéreos, centros de voluntariado y puntos de acogida— y tras el destructivo terremoto de 2023 en Turquía, donde 48 bibliotecas móviles ofrecieron apoyo psicosocial e internet a los supervivientes.
  10. Acceso inclusivo a la cultura: Proyectos como el UITPAS en Flandes (Bélgica) permiten a personas en situación de vulnerabilidad económica acceder a actividades culturales y de ocio sin estigmatización.

Las seis recomendaciones estratégicas para los gobiernos europeos

Para cerrar la brecha entre las bibliotecas pioneras y aquellas con recursos insuficientes, el informe de la Comisión Europea propone una hoja de ruta articulada en seis grandes pilares estratégico-políticos que deben asumir las administraciones locales, regionales, nacionales y comunitarias:

1. Un marco legal y político robusto

Se exige reconocer por ley a la biblioteca pública como un servicio público esencial, garantizando el acceso universal y gratuito integrado en el Pilar Europeo de Derechos Sociales. Asimismo, se insta a salvaguardar la neutralidad y la autonomía institucional de las bibliotecas ante interferencias políticas.

2. Responsabilidad multinivel y financiación sostenible

La financiación no debe depender exclusivamente de las exhaustas arcas municipales. Se exige un compromiso financiero compartido donde los gobiernos regionales y nacionales aporten fondos estructurales a largo plazo. Además, se reclama que la UE habilite líneas de financiación explícitas y accesibles dentro de programas como Erasmus+, Creativa Europa, FSE+, Digital Europe, CERV y el futuro programa AgoraEU.

3. Decisiones basadas en datos e indicadores europeos

Actualmente resulta imposible comparar de forma homogénea el impacto bibliotecario en la UE. Se recomienda crear un marco común europeo de recolección de datos cualitativos y cuantitativos que permita evaluar el retorno social y económico de la inversión realizada.

4. Una plantilla profesional cualificada, valorada y con futuro

Es indispensable revertir la congelación de plantillas e invertir en la formación continua de los 170.000 profesionales en ámbitos como Inteligencia Artificial, competencias digitales, inclusión y gestión comunitaria, asegurando salarios competitivos y programas de movilidad europea.

5. Espacios públicos sostenibles e inclusivos

Los edificios bibliotecarios deben diseñarse y rehabilitarse con criterios de eficiencia energética, bajo consumo de carbono y accesibilidad universal, garantizando la flexibilidad de uso para las comunidades y asegurando espacios adecuados para la conservación del patrimonio físico.

6. Madurez digital e innovación ética

Las bibliotecas deben ser instituciones híbridas consolidadas, capaces de ofrecer servicios presenciales y plataformas virtuales seguras. Se promueve la experimentación ética con tecnologías emergentes (realidad aumentada, IA) y la garantía de la soberanía digital de los datos de los usuarios.

Declaraciones destacadas

En el prólogo del informe, la cúpula de la Comisión Europea subraya el compromiso institucional con este sector:

«La primera visita de un niño a la biblioteca suele ser un momento determinante en el que se enciende la curiosidad. Las bibliotecas son una baza vital para responder a los retos sociales, culturales y educativos. Es imperativo que las bibliotecas de todos los tamaños —urbanas o rurales— reciban el apoyo financiero, humano y político adecuado.»Roxana Mînzatu, Vicepresidenta Ejecutiva de Derechos Sociales y Capacidades de la Comisión Europea.

«Las bibliotecas integran el aprendizaje, la cultura y la cohesión comunitaria. Son aliadas en nuestras grandes políticas europeas, desde la agenda de capacidades hasta el Escudo Democrático.»Glenn Micallef, Comisario Europeo de Equidad Intergeneracional, Juventud, Cultura y Deporte.

Llamamiento a la acción: Hacia la Semana Europea de las Bibliotecas

Como colofón, el Grupo OMC hace una propuesta con fuerte carga simbólica y práctica: la instauración formal de una Semana Europea de las Bibliotecas que se celebre anualmente en todo el continente para dar visibilidad a su labor social. Asimismo, los expertos solicitan que el próximo Plan de Trabajo de la UE para la Cultura 2027-2030 incluya un seguimiento prioritario de estas recomendaciones para asegurar que, en 2030, cualquier ciudadano europeo, viva en una gran metrópoli o en una aldea remota, tenga acceso a una biblioteca pública moderna, digitalizada y con capacidad de transformar su vida.

El informe completo puede completarse en el siguiente enlace.